Gestionar el estrés negativo

El estrés en sí mismo no es necesariamente algo malo. Ante un mismo evento o agente estresante unas personas reaccionan con estrés negativo (distrés) y otras lo hacen con estrés positivo (eustrés). A algunas personas las desalienta y a otras las estimula.  

Distrés vs. eustrés.

El distrés es el conjunto de estímulos negativos que nos debilitan, perjudican y minan nuestra autoconfianza. Puede generar desórdenes fisiológicos, hiperactividad, psico-somatización, etc. El eustrés (estrés sano y positivo) nos ayuda a ser conscientes de nosotros mismos (autoconocimiento) y nos enfrenta a situaciones placenteras, aunque inicialmente provoque cierta tensión o incertidumbre. El eustrés nos ayuda a salir de nuestra "zona cómoda" -corriendo riesgos medidos- y estimula nuestro crecimiento personal y profesional. Incrementa la vitalidad, salud, energía y creatividad, facilita la toma de decisiones, estimula la iniciativa y nos permite un nivel de conciencia capaz de sentir la vida como una experiencia única y valiosa.

"Mi vida estuvo llena de desgracias, muchas de las cuáles jamás sucedieron." Michel de Montaigne.

Gestionar el estrés y poner las preocupaciones en perspectiva son aspectos esenciales para todo profesional. No avanzaremos hacia otros objetivos (mejora de relaciones, colaboración de los demás, capacidad de influencia, delegación eficiente, etc.) si no somos capaces de frenar el distrés y aprovechar los efectos positivos del eustrés.

¿Has identificado aquellas situaciones que te generan especial distrés?, ¿Cuáles son los temas que te preocupan especialmente?, ¿Dominas los principios y herramientas necesarias para gestionar el distrés?

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