Estableciendo prioridades: matriz Eisenhower

Un viejo principio para la gestión eficiente del tiempo es: en lugar de actualizar constantemente tu "lista de cosas que hacer", concéntrate en "hacer" lo que consideras importante (empezando por lo que, además, es urgente). Para ello, empieza por definir cuál es el trabajo que verdaderamente te ayuda a alcanzar los objetivos y prioriza.

La matriz Eisenhower es una herramienta que ha demostrado su utilidad durante décadas. Está diseñada para ayudarte a priorizar tus tareas.

Divide tus tareas es cuatro grupos:

1.- HAZLO DE INMEDIATO. Es importante y urgente.

Seguro que son los temas a los que ahora dedicas más tiempo. Abórdalos con rapidez (aunque no te gusten). Ello te ayudará a lograr los objetivos y ser más productivo.

2.- DECIDE CUÁNDO HACERLO. Es importante pero no urgente.

Para que el número de tareas en la zona "hazlo ya" no te desborde. Planifica y aborda alguna de las tareas pendientes. Si las resuelves te quitarás de encima el origen de muchos problemas.

3.- DELÉGALO EN ALGUIEN. Es urgente pero no importante.

No permitas que las crisis de los demás se conviertan en un problema urgente. Ayuda a tus colegas, pero asegúrate -de forma asertiva- de que ese trabajo forma también parte de sus prioridades. No lo resuelvas por ellos.

4.- DEJA DE HACERLO. No es urgente ni importante.

En caso de que haya que actuar, delega estas tareas. Si no es así, ¡a la papelera! No permitas ladrones de tiempo. Hay muchas cosas que aparecen en nuestros listados de cosas por hacer y que no deberían estar ahí.

Pueden ser útiles las siguientes preguntas:

  • De abordarlos, ¿qué asuntos para los que has reservado tiempo y permanecen en tu "bandeja de entrada" te ayudarán a ahorrar tiempo?
  • ¿Qué tareas deberías desviar de entrada a otras personas para que nunca más vuelvan a estar en tu mesa?

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