7 cosas que hacen los jefes y que nos desmotivan

Son cada vez más frecuentes los estudios que insisten en que el desempeño de los líderes en muchas organizaciones aún tiene un largo camino por recorrer. Son varios los elementos que se identifican como claves en el ejercicio de un pobre liderazgo; entre los más recurrentes se suelen mencionar: saturación de los trabajadores con información innecesaria, dificultad para ayudarlos a centrarse, descomunicación, pobres relaciones interpersonales, falta de reconocimiento y ausencia de feedback constructivo.

Los informes lo dejan claro.

En sus últimos informes sobre El Capital Humano, la firma Deloitte insiste en que se consolida la figura del trabajador abrumado y crece la incompetencia de los jefes frente a esta situación. El trabajador sobrecargado es un trabajador que recibe información sin parar -durante y fuera de su horario laboral- y que está obligado a atenderla, filtrarla y gestionarla continuamente.

En este contexto, el 72% de los trabajadores encuestados manifiesta su incapacidad para "encontrar la información que necesita en los sistemas informáticos de su empresa" y el 57% considera que "sus superiores no saben gestionar la transmisión de información" y que ellos son "víctimas de órdenes y contraórdenes insulsas".

Según el Informe Deloitte, a buena parte de los jefes los tiene sin cuidado el descanso de sus trabajadores y su nivel de estrés, importándoles tan sólo la urgencia de las tareas. Y una de las formas en que se manifiesta la incompetencia de los jefes es el bombardeo incesante de información trivial o seguimientos innecesarios, que no es reflejo de compromiso, sino de falta de eficiencia.

Según el Índice de Reconocimiento en España, elaborado por Amstel, los empleados señalan que abundan los jefes (85%) que no valoran el trabajo bien hecho de sus empleados. Los empleados no se sienten reconocidos en su puesto (80%); consideran que los errores se destacan mucho más que los aciertos en el ámbito laboral (80%) y que 2 de cada 3 ejecutivos mantiene una conducta de no reconocimiento total.

Un reciente informe de ADECCO, señala entre las habilidades que más valoran los profesionales en un líder: la confianza (mencionada por el 36,5%); el respeto (35,1%); la resolución de problemas o conflictos (33,6%); las habilidades de comunicación (30,9%); la capacidad de escucha (27,3%); la motivación (25,7%); su proximidad, cercanía o accesibilidad (22,3%); su actitud positiva (21,3%); su ética e integridad (20,3%); la honestidad (19,1%), la inteligencia emocional (16,9%).

Por su parte, una reciente encuesta de Gallup, señala que el 85% de los trabajadores en todo el mundo admite, cuando han sido preguntados anónimamente, que su trabajo no les satisface y no se sienten comprometidos ni identificados con el mismo. Y los motivos son recurrentes. Según el informe de Love Mondays, algunas de las cosas que más valoran los trabajadores son: que sus jefes les den feedbacks constructivos y les ofrezcan capacitación acorde a sus necesidades; tener cierta autonomía para poder desarrollar estrategias innovadoras; o tener un buen vínculo con sus jefes, para poder transmitir sus dudas o inquietudes. De igual modo, valoran que se reconozcan los logros y no solo se señalen los errores; que los líderes estén abiertos a las propuestas, que encuentren tiempo para escuchar sus ideas y que esperan que les expliquen por qué no son viables; También deberían estar atentos a que se hagan efectivos los beneficios que se acordaron con la empresa (horarios flexibles, jornadas de home office, bonos, etc.)

Como mostramos en la infografía, podemos señalar 7 cosas que hacen los jefes y que nos desmotivan. Son buenos indicadores de cómo estamos haciendo nuestro trabajo:

1.-   Muestran falta de cortesía.

Palabras como "gracias" o "por favor" no forman parte de su lenguaje. Les cuesta saludar por los pasillos. Parecen no querer saber nada de nuestra vida. Aunque conozcan nuestro nombre les cuesta utilizarlo. No esperemos de ellos palabras alentadoras ni buenos deseos al final de la jornada.

2.-   No nos escuchan.

No son capaces de demostrar interés por nosotros y por lo que les decimos. Cuando hablamos con ellos no tenemos su atención. Dejan que llamadas u otros asuntos interrumpan la conversación. No escuchan de forma activa: escuchan para responder y no para entender y comprender.

3.-   Critican, condenan y se quejan.

Crean un ambiente de desaprobación, de crítica permanente. Consienten, e incluso alimentan, los rumores. Se quejan constantemente de lo mucho que trabajan y lo poco que lo hacen los demás. Critican a sus colaboradores acusándolos de falta de compromiso. Condenan a las personas que comenten errores.

4.-   Ocultan información relevante.

Los empleados necesitan información y quieren estar al tanto de lo que ocurre en la organización. Los secretos, demasiadas reuniones a puerta cerrada, cambios repentinos e inesperados, desconocer los motivos por los que llevan a cabo esos cambios, etc. debilitan la confianza.

5.-   Muestran cinismo o sarcasmo.

Van más lejos de lo necesario en sus comentarios. Utilizan con frecuencia comentarios cínicos, negativos o sarcásticos sobre las personas. Parecen estar esperando que se produzcan errores para regodearse de ellas. Atacan sin necesidad a las personas con comentarios hirientes.

6.-   Juegan a favoritos.

Demuestra favoritismo con determinadas personas. Genera agravios comparativos y resentimiento entre los demás, por una mala gestión de las expectativas y por lo que puede ser entendido por algunos como trato de favor injustificado que favorece a determinadas personas en la organización.

7.-   No interactúan ni dan feedback.

Mantienen la distancia con los miembros del equipo y esa no es manera de dar soporte y crear un ambiente motivador. No nos motiva trabajar sin tener retroalimentación, pasar largos períodos de tiempo sin conversar con nuestros líderes. Necesitamos el feedback para mejorar como profesionales.

¿Te sientes identificado con alguna de estas situaciones?, ¿Se comportan así tus jefes?, ¿Crees que algún miembro de tu equipo puede interpretar que actúas así? Hay una gran diferencia entre actuar como jefe o como líder. Entrenar las habilidades de liderazgo es algo muy importante para lograr equipos motivados y comprometidos.

Programa "Habilidades para el Liderazgo".

Burgos. 6, 13, 20 y 27 de mayo de 2019.

de 17 a 21 h. - 16 h. presenciales.

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Programa "Gestión del Estrés y las Preocupaciones"

Valladolid. 1 y 8 de abril de 2019.

de 17 a 21 h. - 8 h. presenciales.

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Programa "Feedback para el Desempeño"

Valladolid. 18 y 25 de junio de 2019.

de 17 a 21 h.  -  8 h. presenciales.

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