Los 3 pilares del liderazgo relacional

Ejercer en las organizaciones el liderazgo relacional de forma responsable es un elemento determinante para lograr el equilibrio en la convivencia y la felicidad de las personas. Cuando tenemos líderes relacionales al frente de los equipos de trabajo, logramos con más facilidad el compromiso de las personas, la excelencia y eficiencia en el desempeño, a la vez que generamos entornos de trabajo respetuosos y saludables que permiten el desarrollo de las personas y su bienestar.

El liderazgo relacional consiste en aplicar la inteligencia social al ejercicio de nuestra función como líderes. Demostramos inteligencia social cuando ponemos en juego nuestra capacidad para relacionarnos con los demás de forma armoniosa y productiva, para garantizar una buena calidad de vida y eficiencia en el trabajo.  

Las habilidades de liderazgo juegan un papel relevante para lograr el éxito. Responsables de equipos, mandos intermedios, directivos o propietarios de negocios, han de poner en juego sus habilidades para: conectar con los demás, demostrar empatía, ser personas asertivas, lograr credibilidad, generar ambientes de confianza, mostrar flexibilidad, motivar a los demás, lograr su cooperación e influir en sus colaboradores y clientes, inspirando sus actuaciones y logrando su compromiso.

El liderazgo relacional actúa sobre tres grandes pilares:

  • Lograr mejores relaciones, conexión y confianza, mediante el ejercicio consciente de la habilidad para mostrar empatía y desarrollar potentes relaciones interpersonales.
  • Ganar cooperación e influencia en los demás, poniendo en juego las habilidades para comunicar con las personas de forma positiva y constructiva.
  • Motivar y lograr el compromiso de los miembros del equipo, gracias al reconocimiento de la contribución, una buena gestión de los estados emocionales y la capacidad para impulsar un propósito compartido.

Conexión y confianza.

Diversos estudios e informes recientes nos indican que hasta el 40% de los empleados de las organizaciones no tienen confianza en sus directivos y mandos y -sin ella- tienen una sensación de incertidumbre, inseguridad y preocupación que no favorece el desempeño eficiente de sus cometidos.

Dada la realidad actual de los negocios -con una economía cada vez más global y basada en relaciones, cooperación y alianzas-, entre las competencias de un líder juega un papel muy relevante la habilidad para conectar con los demás y desarrollar relaciones interpersonales con colegas, colaboradores, proveedores y clientes. Además, la necesidad de retener talento en las organizaciones requiere de habilidades para construir confianza y encontrar maneras para desarrollar el compromiso de nuestros colaboradores, para que resistan la tentación de cambiar de compañía. 

"Ganar y fortalecer la confianza de los empleados debe ser una prioridad, de las organizaciones. Aquellas que la cultivan entre sus colaboradores ven recompensado su esfuerzo con una mayor retención del talento y productividad."

― Susan R. Meisinger

Comunicación y cooperación.

Nuestra capacidad para lograr la cooperación de los demás e influir en sus ideas y comportamientos está claramente relacionada con la habilidad para mantener relaciones óptimas, ser observadores, mostrar interés por los demás, escuchar de forma activa, hacer buenas preguntas y demostrar Inteligencia Emocional.

Las posibilidades de obtener la cooperación de los demás se disparan cuando ponemos en juego la empatía en nuestra relación con los demás, somos capaces de comunicar de forma asertiva, somos políticamente correctos y ponemos en juego nuestras habilidades sociales. 

"La inteligencia emocional no es lo opuesto a la inteligencia, no es el triunfo del corazón sobre la cabeza, es la intersección de ambas."

― David Caruso

Motivación y compromiso

Los líderes tienen el cometido de fomentar un ambiente de trabajo donde la motivación florezca y las personas estén deseosas de crecer profesionalmente y hacer lo mejor.

Cada persona es responsable de mantener su propia energía, impulso y productividad constante. Si bien no menos cierto es que es responsabilidad de los líderes crear un ambiente de trabajo motivador y constructivo.

Algunos líderes son responsables de ambientes de trabajo caracterizados por una falta de confianza, dirección, entusiasmo y creatividad. En este contexto, la motivación y el trabajo en equipo son mínimos, tanto en el ámbito individual como en el de equipo. Otros líderes crean ambientes organizacionales donde sus equipos se sienten motivados para lograr mayores niveles de desempeño y éxito. Los miembros del equipo se sienten "energizados" por su carrera profesional y el trabajo que desempeñan. Los equipos trabajan creativamente para lograr las metas organizacionales y lo hacen con un propósito compartido que los impulsa. 

"La motivación es todo. Usted puede hacer el trabajo de dos personas, pero no puede ser dos personas. En su lugar, tiene que inspirar a la siguiente persona en la línea y que ellos inspiren a su equipo."

― Lee Iacocca 

Ser un líder relacional requiere, por tanto, habilidades para conectar con los demás, demostrar empatía, generar confianza, comunicar de forma positiva y constructiva, mostrar flexibilidad, motivar a los demás, lograr la cooperación entusiasta e influir en los demás y su compromiso, inspirando sus pensamientos y actuaciones. ¿Eres un líder relacional?, ¿en cuáles de estas habilidades eres fuerte?, ¿en cuáles de ellas tienes oportunidades de mejora?

Si quieres más información no dejes de consultar nuestras propuestas de entrenamiento para desarrollar tus habilidades personales y sociales, así como las de las personas que trabajan contigo. 

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Programa "Liderazgo Relacional".

Valladolid - 7 y 14 de noviembre de 2019.

de 16 a 21 h. - 10 h. presenciales.

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