21 claves de la delegación eficiente

La capacidad de un profesional para delegar con eficiencia es determinante para lograr los objetivos organizacionales. Cuando delegamos de forma eficiente no sólo aportamos los recursos necesarios, sino que desarrollamos las actitudes y comportamientos precisos, tanto en nosotros como en los demás.

Si lo hacemos bien, todas las personas implicadas en la delegación sabrán qué se espera de ellas y habremos establecido los indicadores necesarios para poder evaluar el resultado. Si implementamos buenos sistemas de delegación, los equipos trabajan creativamente para lograr las metas organizacionales. 

"Las fortalezas y debilidades de la competencia emocional de un jefe pueden medirse, respectivamente, con el pleno aprovechamiento o el mal uso del talento de sus subordinados."  Daniel Goleman.

Se define la delegación como "dar a una persona (u organización) un poder, autorización, función o responsabilidad para que los ejerza en nuestro lugar o como representante de uno; comprometer o confiar en otro." La delegación es el acto de asignar deberes, cometidos y responsabilidades, asociado a la autoridad que se confiere, facultando al delegado/a para desempeñar las tareas necesarias, para alcanzar los objetivos asignados y haciéndose responsable del resultado final.

La delegación contempla aspectos de procedimiento, de relación y de comunicación. Sólo contemplando el conjunto podremos capacitar y desarrollar a los miembros valiosos de nuestros equipos, reforzar relaciones y, al mismo tiempo, establecer prioridades, indicadores y sistemas de control. 

21 aspectos clave para lograr una delegación eficiente.

La delegación eficiente requiere tener presentes 21 aspectos clave:

  • Concretar y comunicar el propósito, cometido y objetivos.
  • Establecer indicadores de desempeño claros y conocidos por los implicados.
  • Determinar los medios y recursos necesarios para la delegación.
  • Dedicar tiempo a planificar, comunicar, acompañar y monitorizar.
  • Concretar las responsabilidades de cada persona en el proceso.
  • Considerar la delegación como una oportunidad de desarrollo para las personas.
  • Anticipar los reparos y objeciones que puedan aparecer.
  • Elegir a las personas adecuadas, evitando saturar a aquellas en quienes confiamos.
  • Evaluar el impacto que tendrá la delegación en las personas.
  • Lograr la cooperación entusiasta y el compromiso de las personas implicadas.
  • Conferir autoridad y empoderar a las personas que reciben la delegación.
  • Evitar micro-gestionar y que, con ello, lo delegado vuelva a nosotros.
  • Conceder autonomía a los colaboradores para que progresen en su desempeño.
  • Confiar en las personas y demostrárselo con frecuencia.
  • Acompañar en el proceso y dar feedback para el progreso profesional.
  • Demostrar inteligencia emocional al relacionarnos y comunicar.
  • Poner foco en el resultado y no tanto en el proceso para lograrlo.
  • Realizar evaluaciones periódicas para supervisar avances.
  • Reconocer el esfuerzo y el compromiso de las personas.
  • Celebrar los logros con los miembros de nuestros equipos.
  • Asumir y aceptar la responsabilidad final que nos compete.

La habilidad para delegar de forma eficiente es una de esas competencias esenciales de todo líder. Como tal, se entrena y desarrolla en las personas con la actitud adecuada.

Programa "Liderazgo Relacional"

JULIO de 2019.

Valladolid:  3 y 10 de julio de 2019.

de 16 a 21 h. - 10 h. presenciales.

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Programa "Gestión del Estrés y las Preocupaciones".

Valladolid.  8 y 15 de octubre de 2019.

de 17 a 21 h. - 8 h. presenciales.

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